Los condominios en la CDMX, o en cualquier parte del país, deben contar con un plan de protección civil, además de establecer programas internos entre los propietarios y administradores. Estos programas deben plantear bases para la prevención y mitigación ante amenazas de riesgo geológico, fisicoquímico, sanitario, hidrometeorológico y socio-organizativo, con el objetivo principal de fomentar una cultura de prevención que fortalezca la confianza, eleve la calidad de vida de los condóminos y haga de la administración de inmuebles una responsabilidad compartida.
Dentro de las exigencias que las autoridades solicitan a los condominios se encuentran: rutas de evacuación con la debida señalización, extintores vigentes, salidas de emergencia despejadas, instalaciones en buen estado (gas, eléctricas, hidráulicas), brigadas para simulacros y bitácoras actualizadas, como lo marca la ley. Estas exigencias son revisadas durante las visitas de los representantes de las autoridades competentes.
Serán los administradores los encargados de mantener y preservar una cultura del bien común, lo cual implica actualizar constantemente las bitácoras, llevar a cabo simulacros con brigadas especializadas, realizar revisiones continuas y programadas de las instalaciones, así como involucrar a los residentes, condóminos y a toda persona que se encuentre presente en el inmueble.
Cumplir con estas exigencias de la autoridad, además de proteger la integridad del condominio y la plusvalía de los propietarios, evita sanciones económicas o incluso clausuras parciales, además de brindar tranquilidad a todos los involucrados.
Para conocer más, puedes consultar:
- Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para la CDMX
- Reglamento de la Ley del Sistema de Protección Civil del Distrito Federal
- Protocolo de Actuación en Caso de Activación de Alertamientos Sísmico, Emergencia Médica, Incendio, Inundación, Riesgo Eléctrico y Seguridad
